El Cañón del Río Lobos está al oeste de Soria limitando con Burgos. El acceso desde Burgos, se hace a través de la carretera nacional N-234 hasta la localidad de San Leonardo de Yagüe, y desde allí, esta perfectamente señalizado para llegar por una carretera comarcal con buen astalto. Desde Soria se puede acceder por el mismo sitio o bien por la carretera N-112 hasta El Burgo de Osma, y desde allí, por la carretera comarcal SO- 920, hasta Ucero, localidad que constituye la puerta sur del parque natural.Desde que hace ya mucho años fui por primera vez quede prendado de su hermoso paisaje y he vuelto a ir en otras 3 o 4 ocasiones más.
El Cañón del Río Lobos, declarado Parque Natural en 1985, fue una de las primeras zonas protegidas en Castilla y León. La protección abarca los más de 20 kilómetros del cañón y toda su zona de influencia. Por la espectacularidad de su relieve está considerado como uno de los paisajes más bellos de España.
En su interior, además de extensos bosques de sabina y pino laricio, se dan cita una gran variedad de especies animales. Entre éstas destacan un centenar de parejas de buitres leonados. También anidan, en sus inaccesibles cortados, águilas reales, alimoches y halcones. Entre los mamíferos abundan los corzos, jabalíes, ardillas, nutrias, tejones y gatos monteses.
Una vez allí y desde el Centro de Interpretación del Parque hasta el límite de circulación rodada, todavía se pueden recorrer unos kilómetros por una pista de tierra,o para los más atrevidos hay una ruta más próxima al río,donde atraviesas vegetación y pasas el río a través de piedras en un par de ocasiones. Desde ambos caminos te diriges hacia la ermita de San Bartolomé, uno de los enclaves más importantes de la orden de los caballeros templarios.
Este es el camino más corto y cómodo que se puede hacer con niños,que lo hacen incluso con carritos o en bicicleta, pues son apenas 5 o 6 Km la ida y vuelta hasta el aparcamiento del vehículo. También disponen de una zona con mesas donde puedes ir en plan campestre con tu comida o entrar en el restaurante del parque y comer más cómodamente.
Tras contemplar la ermita cisterciense, fechada a principios del siglo XIII, y pasar al lado de un curioso altar megalítico, hay que cruzar un puente de troncos -junto a la entrada de una enorme caverna- y continuar remontando el curso del río Lobos. En algunas zonas, el río desaparece tragado por profundos sumideros, apareciendo de nuevo a los pocos kilómetros. Hay que vadear el río en un par de ocasiones y salvar una pequeña dificultad topográfica, utilizando para ello una rústica escalera de madera. Tras serpentear durante varios kilómetros por el fondo del cañón y después de encontrar una nueva zona de pinares, se llega al llamado puente de los Siete Ojos. A partir de este lugar el cañón se hace más estrecho y escarpado y muy pronto se interna en la provincia de Burgos. Los visitantes más entusiastas pueden llegar sin mucho esfuerzo hasta Hontoria del Pinar, donde un puente romano marca el final del recorrido. Para regresar lo mejor es desandar lo andado. Otra solución es contar con un vehículo de apoyo y volver por carretera. Este trayecto es perfecto si te gusta el senderismo y es de unos 20 km aproximadamente.
Se trata de una excursión para pasar un fin de semana perfecto,de tranquilidad, naturaleza, fauna y deporte que aconsejo a todos. Además en la zona encontramos numerosas casa rurales y una muy buena gastronomía.